miércoles, 2 de junio de 2010

EL TRUCO DEL MANCO


El truco del manco es una película española del año 2008, dirigida por Santiago Zannou y ganadora de 3 premios Goya en las categorías de mejor director novel(Santiago Zannou), mejor actor revelación(Juan Manuel Montilla) y mejor canción (Woulfrank Zannou).

A continuación se ofrece el análisis acerca de distintos aspectos de la película.



Hay muchos personajes importantes en la película, y cada uno juega su papel, pero si se nos pregunta por los protagonistas, es decir, aquellos alrededor de los cuales gira toda la acción, podemos decir que son Cuajo(Juan Manuel Montilla), un rapero con una parálisis cerebral que le dificulta muchísimo la movilidad y que tiene como sueño construir un estudio de grabación y Adolfo(Ovono Candela), un mulato amigo de Cuajo que vive con su padre alcohólico.

Ambos viven en un barrio difícil, con personas difíciles y como no podía ser de otra forma llevan una vida difícil.



En mi opinión, no únicamente los protagonistas, sino la mayoría de los personajes de la película se encuentran en una situación de marginación. Pienso esto porque en la película podemos ver una población que no tiene cubiertas sus necesidades vitales, de salud, educación , estabilidad y afecto, y esto se manifiesta a través de la pobreza, la deficiencia afectivo-familiar y la conducta desviada. Esta situación de marginación podemos verla más acusada en el caso de Adolfo. No se nos explica en la película qué ha pasado en su familia, pero lo que sí vemos claramente es que el padre es alcohólico y tiene que cuidar de él. Además en una ocasión le pega, por lo que podemos suponer que Adolfo ha crecido en un ambiente familiar desfavorable que justifica esta marginación de la que hablaba.

Por otra parte, Cuajo, es un caso complicado. Podríamos decir que se encuentra inadaptado debido a su enfermedad, pero en mi opinión esto no es así del todo. En mi opinión, Cuajo es una persona respetada en su barrio. Tiene amigos y tiene familia. Podemos ver en la película situaciones en las que se aprovechan de su discapacidad, pero no es la tónica general de la película. En ella se nos muestra más bien a una persona que lucha por estar integrada y que de hecho lo consigue. Si tiene que bajar todos los días esas grandes escaleras las baja(tarde más o menos), si tiene que conducir lo hace, si tiene que rescatar a su hermano lo hace…

Por lo tanto, para mí, la enfermedad de Cuajo podría suponer, y de hecho en muchos casos supone una inadaptación al medio, pero no es la propia enfermedad la que provoca esa inadaptación, sino la actitud de la sociedad y de la propia persona. Personalmente creo que mucho más influyente es la actitud de la persona que la de la sociedad, en contra de lo que muchos teóricos piensan, y en este caso la actitud del protagonista de la cinta le hace valedor de ser una persona adaptada.



El acceso a recursos educativos se nos deja entrever en la película que es muy deficiente, porque durante todo el largometraje no recuerdo ni un solo momento en el que aparezca un personaje con estudios.

En cuanto a los recursos sanitarios, cabe decir que su análisis es complicado. Cuando el padre de Adolfo se encuentra hospitalizado podemos ver como los recursos son buenos. Sin embargo, podemos ver en alguna ocasión a gente tirada por la calle a altas horas de la noche sin que los servicios sanitarios se hagan cargo por lo que me inclino hacia unos recursos sanitarios muy deficientes.

Los recursos culturales son nulos, y en lo que se refiere a los laborales, podemos ver a los obreros y a la camarera, pero no están asegurados y pertenecen a la economía sumergida, que es el tipo de economía predominante en el barrio, pues podemos ver que la mayoría de los personajes se dedican al narcotráfico o incluso los propios protagonistas a la venta ambulante.



Ahora pasamos a analizar los distintos tipos de socialización que encontramos en los protagonistas.

La socialización primaria de ambos protagonistas no podemos decir que sea buena. Las relaciones con sus respectivas familias son bastante deficientes. Podemos ver como la madre de Cuajo no se cansa de defender a su hermano, que es todo un delincuente, mientras que ha Cuajo le echa en cara su discapacidad y le hace ver que es una carga para la familia.

En el caso de Adolfo, más de lo mismo. Su padre es alcohólico e incluso podemos ver como en una ocasión le pega una bofetada. El consumo de droga en casa es algo que Adolfo ve como normal.

En cuanto a la socialización secundaria, podemos decir que es el proceso por el cual el individuo se incorpora a un nuevo grupo. En este caso, podemos ver como la socialización secundaria tanto de Cuajo como de Adolfo no es buena. Pues se incorporan a unos grupos nada recomendables. Mientras que Cuajo conoce a todos los delincuentes de la zona, Adolfo tiene una relación con narcotraficantes, dejándose entrever en la cinta que esta relación en el pasado fue mayor.

La socialización terciaria podemos definirla como el proceso por el cual el individuo se reincorpora a la sociedad después de un período de conducta antisocial. Este caso podemos verlo en Adolfo, que estuvo en la cárcel y ha conseguido reinsertarse en la sociedad, aunque siga cometiendo los errores que le llevaron a prisión, su amigo Cuajo cuida de él para que esto no ocurra.



Las causas de la desadaptación podemos encontrarlas en Adolfo en el alcoholismo de su padre. Su madre no sabemos que ha sido de ella, pero su ausencia también ha marcado a su hijo. Por supuesto también ha sido determinante el contexto en el que vive, que le ha facilitado el acceso a las drogas y le ha hecho ver el consumo y ajuste de cuentas como algo normal.

En cuanto a Cuajo, ya he comentado antes que no me parece que esté inadaptado, es más, creo que es el más adaptado de todos. El único que tiene claro lo que quiere y como conseguirlo. Si bien es cierto que esto no quita que viva en un barrio marginal y que por tanto se encuentre marginado con respecto al resto de la sociedad.



Finalmente, como futuro profesional, por supuesto creo que hay algo que hacer. Siempre hay algo que hacer. En este caso intentaría mejorar tanto los recursos educativos como los sanitarios en primer lugar. También creo que es necesario dotar de formación profesional a los habitantes del barrio para que puedan desarrollar un empleo. Es muy necesaria la aplicación de un proyecto contra las drogas. En este caso se podría fomentar un proyecto para la rehabilitación a través del deporte que persiga el doble objetivo de la rehabilitación, así como de la mejora de las relaciones entre los distintos integrantes del barrio.

Con el padre de Adolfo trataría el tema de su alcoholismo internándolo en una clínica de desintoxicación y con Cuajo intentaría que acudiera a un programa de rehabilitación que como él mismo dice no va a arreglar su problema del todo, pero puede hacerle mejorar.

Por último, creo que sería muy positiva la creación de un centro cívico al que puedan acudir los vecinos.



En conclusión, una película que es bastante acertada para tratar el tema de la inadaptación, pero que además transmite e invita a la reflexión. Con unos actores más que correctos y una dirección en mi opinión un poco simple, pero en líneas generales un film correcto.

martes, 1 de junio de 2010

Primer seminario: Asociación Juvenil Surgente

Éste fue el primer seminario de la asignatura, hace ya bastantes meses atrás, concretamente el 26 de octubre. Todo el seminario giró en torno al tema de la participación, y para guiar la sesión contamos con la colaboración de dos profesionales de la asociación juvenil surgente, perteneciente a UGT.


Este seminario pudo ser mejor o peor como más adelante comentaré, pero supuso la participación de todos los que allí nos encontrábamos, y éramos muchos.



Para comenzar la sesión, se pidió que salieran 15 voluntarios. Una vez estaban los 15 se les formuló la siguiente pregunta: ¿Por qué habéis salido? Las respuestas fueron muy dispares y las hubo de toda guisa. Unos respondieron que para no aburrirse estando sentados, otros dijeron que porque consideraban que como mejor se aprendía era participando, etc.

Una vez éstos 15 primeros contestaron, se pidió que salieran otros 15. En este momento ya se veía que al final acabaríamos saliendo todos y viendo esto salí voluntario. A este grupo se nos preguntó qué esperábamos de la actividad. Yo personalmente contesté que me cambiara la vida. Entre las risas de los asistentes se pidió que salieran otros 15, a quienes se les preguntó qué es para ellos la participación.



Una vez hecha esta primera dinámica, las profesionales que guiaron la misma dieron paso a la siguiente, sin explicar para qué había servido la anterior. Es aquí cuando empiezo a entrar en conflicto con la dinámica de la sesión. En mi opinión hacer una dinámica sin explicarnos para qué sirve es como regalarle a un niño una canasta sin enseñarle lo que es el baloncesto.



Continuando con el desarrollo de la sesión, pasamos a la realización de la siguiente dinámica y la que nos ocuparía el tiempo restante. Se nos dividió a la clase en cuatro grupos, cada uno de los cuales trabajaría sobre un colectivo. Dándose a elegir entre jóvenes, personas discapacitadas, mujeres e inmigrantes. Yo tuve la suerte de que me tocara el colectivo de inmigrantes, ya que es el colectivo con el que me gustaría trabajar en un futuro, y recuerdo que por aquella época estaba descubriéndolo.

Lo que debíamos hacer era reflejar nuestras conclusiones en una cartulina para la posterior exposición.



Desde mi punto de vista, el seminario fue bueno, o más bien la idea. El problema es que no se adaptó en ningún momento al tamaño del grupo. Éramos demasiados y era realmente difícil ponerse de acuerdo entre tanta gente. A mí me interesaba bastante el colectivo con el que teníamos que tratar y no me gustó ver como el grupo se dividía en pequeños grupos que hablaban de temas que nada tenían que ver con el trabajo, aunque creo que todos los que estábamos allí aprendimos cosas interesantes, podríamos haberlo hecho mejor con otra metodología. Como conclusión, buen seminario, pero mal organizado.



Añadir que nos dieron una agenda y un bolígrafo de la asociación a la salida del seminario, y con lo que nos gusta a los españoles una cosa gratis, ahí nos ganaron.

lunes, 31 de mayo de 2010

EL NIVEL EDUCATIVO DE LOS PADRES ES CLAVE PARA DETERMINAR EL EXITO ESCOLAR DE LOS HIJOS

La conclusión general a la que el lector puede llegar a través del informe ofrecido por la obra social de Caixa Catalunya, es que la probabilidad de que alguien llegue a obtener un título universitario es aproximadamente un 50% más alta cuando sus padres tienen educación universitaria que cuando la tienen primaria.

Sinceramente, no creía que fuera tan acusada la relación entre el nivel educativo de los padres y el de los hijos. Pero los datos hablan por sí solos. Si bien es ciertos que hay que interpretarlos bien.

Me refiero, por ejemplo a la parte del informe en la que se refleja que en los centros concertados y privados se obtienen mejores resultados en matemáticas y comprensión lectora que en los públicos. Vale, los datos están ahí, pero en mi opinión la educación pública es tan buena o mejor como la privada, en la que digamos que el dinero que se paga influye sutilmente en la consecución del título. No tengo datos que demuestren esto, sólo es una opinión.

Por otra parte, y retomando el tema de la relación entre el nivel educativo de los padres y el éxito escolar de los hijos, puedo decir que en mi opinión, por supuesto que influye, pero no podemos decir que siempre sea así. Todos conocemos personas que se han ganado con su esfuerzo y su trabajo la oportunidad de sus padres para estudiar una carrera universitaria. Con esto quiero decir que por supuesto que la familia influye, pero no sólo la familia. La escuela y el grupo de iguales son vitales en este proceso. Y por supuesto, también influyen las disposiciones de la propia persona. En mi opinión no podemos caer en una visión conductista, en la que el niño no es sino el resultado de los estímulos que reciba, y si sus padres no le estimulan para ir a la universidad, no podrá hacerlo, y en el caso de que sí que le estimulen, logrará la titulación.

En este sentido, mi experiencia personal es que mis padres tienen estudios universitarios, y siempre me han insistido en que estudiara, y se lo agradeceré toda mi vida. En mi opinión, lo realmente triste es la gente que tiene la oportunidad de hacer algo y prefiere desaprovecharla auto marginándose. Hay chavales que sin que sus padres sean universitarios o sin tener un gran nivel adquisitivo están ahí, y son los mejores de la clase, trabajan duro todos los años y les dan la beca. El problema es ese, que hay que trabajar.

Por otra parte, quiero expresar mi grado de desacuerdo con lo que he tenido la oportunidad de leer en otros blog, en los que se afirma que estudiar una carrera es “ser alguien en la vida”. ¿Acaso los demás no son nadie?

A modo de conclusión personal, puedo decir que el nivel educativo de los padres influye en el éxito educativo de sus hijos, pero no por ello lo generalicemos a todo el mundo, personalmente, pienso que lo único que conseguiremos con esta actitud será contribuir a que esto siga produciéndose. Mantengamos una postura que considere a cada persona como un individuo único que puede conseguir lo que quiera con trabajo, confianza y suerte. Sí, he dicho suerte.



domingo, 30 de mayo de 2010

CORTOMETRAJE SALTANDO(Pixar, Bud Luckey)

Saltando es un corto de de la compañía Pixar de apenas 5 minutos de duración, dirigido por Bud Luckey, conocido por su trabajo en películas tan famosas como Toy Story 2, Buscando a Nemo, Cars, Los Increibles, etc.

El cortometraje en sí, narra, a modo de fábula y con una voz en off en verso, la historia de una oveja con un pelaje magnífico que junto con su baile le vale la admiración de todos los animales del lugar. Sin embargo, un día, allá por el mes de mayo, aparecen los humanos y la esquilan. Todo su mundo se viene abajo y lo que antes era admiración y respeto se torna ahora en mofa y compasión.
Pero un día, aparece en el lugar un conejílope, que no es otra cosa que un animal imaginario fruto de la mezcla entre un conejo y un antílope. Dicho conejílope le contagia a la oveja su optimismo y le hace ver que no todo en la vida es el aspecto físico, es más, éste es insignificante. Posteriormente le enseña una nueva forma de ver la vida, saltando.

La reflexión que podemos realizar sobre este corto se antoja bastante amplia. En primer lugar, En mi opinión, creo que podemos sentirnos identificados tanto con la oveja como con el conejílope. Por una parte, podemos identificarnos con la oveja porque a todos nos importa en mayor o menor medida las apariencias, y a mucha gente le gusta que le aplaudan por ello. Sin embargo, desde la perspectiva de nuestra futura profesión, pienso que debemos identificarnos con el conejílope, actuando en un contexto de desadaptación social, definiendo la misma como la situación en la que se encuentra un individuo o grupo dentro de un sistema social determinado caracterizada por la dificultad para participar en la dinámica del medio con unos patrones definidos. La oveja, una vez es esquilada, se siente avergonzada y rechazada por los demás que se ríen de ella. Se produce una desvinculación de la oveja con su medio. Se encuentra desadaptada.
Es en este momento en el que tenemos que aparecer los conejílopes, es decir, los educadores sociales, guiando el proceso de adaptación del individuo concediendo al usuario siempre un papel protagonista, que es lo que hace el conejílope en esta historia, enseñarla a saltar, si bien la que tiene que hacerlo es la propia oveja.

Para finalizar, en lo que se refiere al apartado técnico puedo decir que no me parece uno de los mejores trabajo de Pixar, si bien visualmente merece la pena(el contraste entre los colores claros y los oscuros reflejando el cambio en en el personaje de la oveja me parece muy bueno). Cabe destacar que el trabajo de Bud Bucley le valió a este corto la nominación a los Oscar en la categoría de mejor cortometraje, si bien finalmente no consiguió la estatuilla. No siempre se puede conseguir todo, pero como se indica en el corto, más vale seguir adelante que echarse a llorar en una esquina.